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El Partido de la Muerte: Mito y Realidad

“El partido de la muerte”, así es conocido el episodio histórico y futbolero, en donde un equipo ucraniano de fútbol le ganó a un equipo nazi, en la Ucrania ocupada por Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Dicho equipo goleó y humilló a los jugadores nazis a pesar del juego sucio y de las amenazas de muerte sobre los ucranianos si ganaban. Bueno, nada de eso pasó. El partido sí existió, pero todo lo que se conoce es gracias a la propaganda de Stalin en la Segunda Guerra Mundial y en parte en la propaganda de Hollywood en la película “Escape to victory”, en la que actuan Stalone, Pelé, Michael Caine y otros personajes de renombre de la época.

Josef Kordik, quien llegaría a ser el dueño del equipo ucraniano de fútbol, fue un soldado austrohúngaro que fue prisionero de los rusos en la Primera Guerra Mundial, nacido en Moravia y de nacionalidad checa, hablaba bien el alemán. Cuando los nazis llegaron, parece que colaboró con ellos, no era extraño, pues incluso los ucranianos vieron con buenos ojos la entrada de alemanes en Ucrania (Stalin los traía muy jodidos), postura que cambiaron cuando descubrieron que el ejército de Hitler no fue sino peor. Lo que es verdad de la historia es que Kordik, amante del futbol, vio a Nicolai Trusevic, portero del Dinamo de Kiev, en situación de calle, le invitó un café y se enteró que Nicolai y sus compañeros de equipo habían sido liberados de un campo de concentración, pero no estaban libres de la sospecha alemana. Recuerden esto, el Dinamo era una extensión de la NKVD, la policía secreta de Stalin. Por ahí iba la cosa.

Kordic entonces le dio trabajo a Trusevic y otros jugadores llegaron. Kordik les ofreció inscribirse en el campeonato local en un equipo llamado “los panaderos”, pero luego cambió a FC Star. Era un equipo grande de jugadores profesionales, sus victorias eran grandiosas, los marcadores abultados y la gente disfrutaba. Ganaron 12 partidos de 12, anotaron 56 goles y recibieron 11. Es posible que esto animara a los nazis a probar su superioridad, así que el 6 de agosto de 1942, los mejores jugadores alemanes de la defensa antiaérea, fueron los elegidos para disputar el encuentro ante el FC Star, con quienes se forjaría la leyenda del “partido de la muerte”.

Algunos antecedentes. Hay que decir que el Dinamo Kiev era un equipo profesional de futbol en la Unión Soviética, y además, un equipo laureado. En la década de los 30 el régimen soviético en su modelo colectivista sólo logró empeorar la situación, provocó una hambruna en Ucrania con el resultado de 7 millones de muertes. En 1941 los nazis toman Kiev. Los ucranianos pensaron que se libraban del régimen de Moscú, pero Hitler impuso condiciones insufribles en los habitantes, de modo que se ganó animadversión. Es ahí donde los nazis organizan un campeonato local de fútbol para calmar las cosas. Aquí es donde aparece el FC Star.

El partido se jugó en el Estado Zenit, calle Kerosinnaya 24. El FC Star estaba compuesto por los siguientes jugadores, Trusevic, Klimenko, Sviridovski, Sucharev, Balakin, Gundarev, Goncharenko, Cernega, Komarov, Korotkich, Putistin, Melnik, Timofeev, Tjutchev. Y aquí es donde se crea el mito. El último sobreviviente de este partido habló para aclarar las cosas. El hijo de Mijaíl Putistin, Vladen Putistin, tenía en esa época 8 años. Nos ofrece el siguiente testimonio: “No hubo patadas, nadie dijo a los jugadores que tenían que perder; hubo momentos muy tensos, pero sólo porque el partido fue intenso, con una gran remontada”, para reforzar sus palabras muestra una foto después del partido, donde ambos equipos posan mezclados.

Las detenciones posteriores al partido de la muerte no fueron porque le ganaron a los nazis, según, Vladen Putistin. Dice: “después del partido volvimos a casa y lo celebramos; unos días más tarde, incluso se jugó otro partido; las detenciones llegaron después”. Después de este partido se jugaron 10 más. El historiador ucraniano Valentin Scherbachov lo dice claramente: “El partido de la muerte, como tal, no existió; se disputó una serie de encuentros que siempre ganaba el equipo local, lo que provocó que en 1942 el nuevo comandante local prohibiera los partidos para evitar el descrédito de las fuerzas que ocupaban la ciudad de Kiev”.

El Flakelf, eran jugadores de la defensa antiaérea y pilotos que si bien estaban bien alimentados no tenían tanta técnica. En cambio los jugadores ucranianos que si bien no estaban bien alimentados, tenían técnica. Vladen rememora la detención de su Padre, Mijaíl Putistin. “El 18 de agosto llegó la Gestapo y fue pronunciando uno a uno los nombres de los jugadores:Tal y tal, salid. Se los llevó a todos para interrogarlos. Querían saber si había miembros del Partido Comunista”, recordemos que el Dinamo Kiev era brazo de la policía secreta de Stalin y los nazis puede que hayan tenido varias sospechas o ya sabían algo.

Según Scherbachov “fueron precisamente los jugadores del Dinamo: Nicolai Trusevich, Ivan Kuzmenko y Alexei Klimenko, los que finalmente murieron fusilados”. Los interrogatorios de la Gestapo fueron fuertes y cobraron una víctima: Nikolai Korotkich, quien falleció. Korotkich fue miembro del Partido Comunista y una foto suya en uniforme comprobó que trabajaba para el NKVD.

A falta de pruebas los otros jugadores fueron liberados pero mandados al campo de detención de Syrec, en las orillas de Kiev. Se les encomendó transportar leña, sólo sobrevivieron 6 meses. Hubo un fusilado por presuntamente haber robado un trozo de carne. Posterior a la guerra, el alemán Jochen Kuhlmann, fiscal asignado al caso, comprobó que el juego se llevó a cabo en un ambiente muy agradable, que no se pudo comprobar la presencia de un oficial de la SS en el vestidor del FC Star, por lo que no se podía confirmar la correlación con la muerte de los jugadores.

En realidad no hubo juego sucio, ni árbitro arreglado, ni fusilamientos por humillar al futbol nazi. Lo que sí hubo fue un partido con sus momentos de tensión. Lo demás ya no es futbolístico, es parte del tejemaneje de la política donde dos gobiernos peleaban una guerra.

¡Ah, el partido! Los panaderos lograron irse al descanso con un 3-1 a favor, en la segunda parte los alemanes empataron 3-3 pero los ucranianos remontaron a 5-3. Lo inolvidable, a pocos minutos del final, Klimenko tomó el balón y deshizo a toda la defensa alemana, y además, se llevó al portero, ya frente al marco libre, en lugar de anotar el sexto gol, se da la media vuelta y la lanzó la pelota ¡al medio del campo! Y eso queda para la historia.

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Poblano de nacimiento y de corazón, licenciado en comercio internacional por vocación y portero por amor a la posición.

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