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Relatos del futbol: “El milagro de Berna”

Hay momentos que hacen estremecer a un país, que marcan una identidad. Hay instantes que hacen que se abracen los ciudadanos y que las lágrimas fluyan hasta inundar los corazones. Hay instantes que unen una nación y entonces, sólo entonces, funciona como entidad y se entiende como único ser.

En la Alemania actual hay dos momentos claves en los cuales la nación se estremeció y se unió, uno es la caída del muro de Berlin y la otra es el denominado “El milagro de Berna“. El primero supuso la reunificación de ambas partes de un país dividido, y el segundo hecho dio vida y orgullo a una nación desolada por la guerra.

“–Aus! Aus! Aus! –Aus! –Das Spiel ist aus! –Deutschland ist Weltmeister, schlägt Ungarn mit drei zu zwo Toren im Finale in Bern!” / “–¡Final! ¡Final! ¡Final! –¡Final! –¡El partido se ha acabado! – ¡Alemania es campeona del mundo, vence a Hungría por tres a dos en la final en Berna!”.

Quizás sea esta una de las retransmisiones de radio más famosas en el país que tras nueve años del fin de la II Guerra Mundial disputaba la copa del mundo.

Alemania llegaba como el David que va enfrentarse a Goliath, frente a la imbatible Hungría, con un récord de 33 partidos sin perder hasta el día de la final del ’54, y más si tenemos en cuenta que en fase de grupos ambas selecciones se enfrentaron con un resultado de 8-3 a favor de los entonces llamados: “el Equipo de oro”.

En el país germano se estima que en ese momento solo había una 20,000 televisiones en todo el territorio. Y los que no tenían pantalla prestaron sus oídos para memorizar la historia del fútbol alemán.

La final de la Copa Mundial de Fútbol de 1954 se disputó el 4 de julio en el Wankdorfstadion de la ciudad de Berna, Suiza.

Bajo la lluvia -a la cual parece que no le gusta perderse los acontecimientos que mueven el mundo-, Hungría en el minuto 8 llevaba 2 goles de ventaja. En ese momento seguro que Alemania dejó de creer, triste pensó por un instante que el 8-3 se repetiría, y justo cuando empezaban a hacerse la idea, en el 10′ acortaban distancias los germanos. El National Elf empezaba entonces el camino del milagro.

El equipo húngaro que sobre papel debía pasarle como un avión por encima a una selección que infinitamente inferior le puso el orgullo, las ganas y -porqué no decirlo- los cojones, los Magiares mágicos vieron como en el minuto dieciocho Helmut Rahn igualaba el marcador a 2, y así permaneció hasta el descanso.

En la segunda parte se obró el milagro, bajo palos Toni Turek evitó en varias ocasiones que Hungría se adelantara de nuevo y el país observó -y oyó- al guardameta mantener la nueva esperanza que crecía en sus corazones. Alemania tenía fe.

A seis minutos del final, Rahn marcaba el tercero de la noche para la Mannschaft, y Zimmermann, el comentarista del encuentro, no se lo creía: “¡3 a 2 para Hungría… Para Alemania! Disculpadme, ya me he vuelto loco…” resonaba su voz en la historia de la nación germana.

Alemania vio, vivió y sintió el milagro de Berna, un partido en el que tras nueve años del fin de la guerra sonaba de nuevo el himno germano, en el que el país en un reflejo del comentarista gritaba “¡Llámenme loco! ¡Llámenme demente!”. Así se colgó la primera estrella sobre el águila en el pecho de los alemanes. Así ganaba Alemania su primer mundial contra todo pronóstico.

Relato de Lenda Kosowski para Sphera Sports

Mi sueño era ser periodista deportivo pero el destino quiso que fuera el mejor programador del mundo. Mis idolos: Kaká, Shevchenko y Miroslav Klose.

  • Y así se comenzó a forjar ese espíritu y esa mística de los alemanez

  • Luís Villegas-Cano

    Alemania escribiría con letras de oro el inicio de su camino de éxitos en el fútbol.

    Por otro lado, Hungría iría a picada después de perder esa final, y la depresión adquirida en esa derrota aún prevalece hoy en día.

    Mis felicitaciones al autor de este Artículo

  • Ingrid Alcazar

    La historia de Alemania está repleta de revanchas desde el Imperio Sacro hasta Bismarck y el triunfo democrático de la República sobre la monarquía, la unificación y el dominio económico europeo. Ese espíritu se contagia en los deportes, casi no hay disciplina Alemania en donde no queden de menos en los primeros quince lugares, tampoco hay lugar casi en donde no se admire la voluntad de salir adelante y en este texto se lee claramente. Toda una historia.

    • GOAT

      Baia baia… Que hace uste’ por aca??? :v

  • Esto fue el comienzo de una gran selección como la Mannschaft con grandes triunfos.

  • vanfanel
    • Waooo, no sabía eso. Excelente aporte.

    • Super Empujo

      Excelente aporte!!

  • Super Empujo

    Excelente relato.

  • XXDDDDD

  • Lady MadriZ

    Excelente artículo, me traslado e esa época.

  • Slayer

    Ciertamente fue un gran resultado para los germanos ya que marcó el inicio de su exitosa historia futbolística… Si bien, viéndolo a posteriori, Brasil primero y sobretodo Uruguay después, dejaron bastante diezmados a los magiares.

  • dgarcia

    Muerto

  • Koji Kabuto

    Una increíble pero también triste historia ya que ese gran equipo nunca pudo ser campeón del mundo, por los alemanes y la revolución húngara.

    Agregaría que faltando dos minutos el gran Ferenc Puskás (que jugó lesionado) anotó el empate pero le anularon el gol por fuera de lugar.

    Y es cierto que los magníficos magiares venían de dos partidos durísimos, primero en cuartos vs Brasil en la famosa batalla de Berna y luego contra Uruguay que había sido campeón 4 años antes en Brasil 50.

    Aún así, el mundo se sorprendió y creo que pudieron sospechar que nacía una poderosísima selección de fútbol.

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