Juegos Olímpicos

El Sexo en los Juegos Olímpicos

El sexo es una razón más para convertirse en atleta profesional y llegar a unos juegos olímpicos. Y es que uno pensaría en el sexo como un tema tabú en el deporte de alto rendimiento, principalmente por la cuestión del desgaste físico, pero debido a que la villa olímpica se llena de hombre y mujeres con cuerpos perfectos, atléticos y hermosos, pensar en sexo no es algo fuera de lo normal, sino al contrario, lo más lógico. O como lo dijo el jefe del cuerpo médico de Brasil, doctor Joao Olyntho Machado, en las Olimpíadas de Río 2016, “El sexo es muy común en las olimpíadas. Es necesario y natural. (…) Si eres una persona saludable, ¿por qué no vas a tener sexo? Brasil es un país muy tolerante con el sexo. No tenemos una mente cerrada y no somos religiosos.”

Lo cierto es que el sexo en las villas olímpicas siempre ha existido, es por eso que desde Seúl 1988 se han repartido condones, en donde en aquella ocasión se distribuyeron entre los atletas 8, 500 condones. Lo interesante es que a partir de Atenas 2004 la cifra no baja de 100 mil condones. Por ejemplo, en Atenas 2004 se repartieron 130 mil condones, en Beijing 2008 fueron 100 mil condones, Londres 2012 fue de 150 mil condones, en Río de Janeiro se repartió la cifra récord de 450 mil condones, 42 condones por participante. Para los próximos JJ. OO. de invierno en PyeongChang, se repartirán 110 mil condones donde habrá 2925 deportistas, lo que hace que a cada uno le toque de a 37 preservativos. Digamos que los organizadores preveen que sea un invierno bastante cálido y lleno de sexo.

Y es que el abuso también existe, los atletas muchas veces parece que van mas a tener sexo que a competir, en las olimpiadas del 2016, la saltadora de trampolín brasileña, Ingrid de Oliveira, fue expulsada de la delegación brasileña y de la Villa Olímpica tras saberse que mantuvo una “maratónica” noche de sexo con su compatriota y también atleta, el remero Pedro Goncalvez. Al día siguiente, en la competición de clavados, su efectividad se vio afectada, y el rendimiento de Ingrid fue deficiente, hasta el punto de producir las risas del público. Para los que no paran en su sorpresa y piensan que exageramos, veamos las declaraciones distintos atletas olímpicos al respecto.

En la edición pasada de 2016, la portera de la selección americana de fútbol, Hope Solo, dijo sobre el tema: “Hay mucho sexo. He visto gente practicándolo al aire libre, en la hierba que hay entre los edificios”. El bracista Eric Shanteau, declaró, “La villa se convierte en el centro del sexo más grande en el que he estado nunca, algo salvaje”. Breaux Greer lanzador de jabalina comentó al respecto: “en el campo de práctica las chicas están en bragas y sujetadores muy pequeños y los chicos en ropa interior para que todo el mundo vea lo fuerte que están. Todos tiene un cuerpo de diez”. Hope Solo nos da el mejor tip: “Es diferente que estar en un bar, no es difícil entablar conversación, siempre se tiene algo en común. Solo hay que preguntar ‘¿Qué deporte practicas?’ y ya está todo hecho”. Summer Sanders, ganadora del oro en los 200 metros mariposa en Barcelona 1992, acuñó la frase “lo que sucede en la Villa se queda en la Villa”. Ryan Lochte calcula que “entre el 70 % y el 75 % de los deportistas mantienen relaciones sexuales los unos con los otros”. Por lo que si bien no son todos, lo son la mayoría.

Es de esperarse que la localidad tenga importancia en estos asuntos. Por ejemplo, Río de Janeiro fue una sede muy cálida y en donde se tomaron medidas que podrían parecer exageradas, sin embargo cubren las necesidades. De los 450 mil condones, 350 mil eran condones masculinos y 100 mil eran condones femeninos. Las lesbianas también juegan. Y según The Guardian, se distribuyeron 175 mil paquetes de lubricante. Mejor que sobre y no que falte. Pero no todo era para prevenir embarazos, o enfermedades de transmisión sexual, a las cuales todos estamos expuestos, incluidos los atletas de alto rendimiento. En aquel clima tropical también hay que tomar en cuenta la prevención de transmisión del “zika”.

Para el caso de los próximos Juegos Olímpicos de invierno la empresa surcoreana donará 100 mil preservativos y el resto la Asociación Coreana para la prevención del Sida. Pero no sólo los atletas serán beneficiados, al parecer la política de prevención se amplía más allá. Pues aunque no es nuestro tema hoy, también en las olimpiadas la prensa tiene sexo, y claro, los asistentes. Así que 12 mil condones se repartirán a la prensa y 18 mil a los asistentes en los estadios.

Vamos, que lo difícil no es tener sexo en las olimpiadas, lo raro es no tenerlo. Así que si eres joven y deportista, ya sabes qué hacer para la próximas olimpiadas.

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Escritor, traductor e historiador. ¡El Peluca sabeee!

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